En conmemoración del Día del Biólogo y la Bióloga en Argentina, que se celebra este sábado 27 de junio, especialistas destacan el crecimiento y la diversificación de las ciencias biológicas en el país. Impulsadas por la concientización ambiental, iniciativas como el streaming sobre la exploración submarina en el mar argentino y el auge de la Biotecnología como carrera orientada a la producción, las inscripciones a la carrera registran un incremento sostenido y quienes se gradúan se proyectan al ámbito de la investigación tradicional y al sector privado.

(Agencia CyTA-Leloir).- Hace ya más de 200 años, el 27 de junio de 1812, el Primer Triunvirato creó el Museo de Historia Natural. Y es en conmemoración de esa fecha histórica que el 27 de junio de cada año se celebra en nuestro país el Día del Biólogo y la Bióloga. Hoy, la licenciatura en Biología se estudia en más de 25 facultades de universidades públicas de distintas provincias (entre ellas, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, San Luis, La Pampa, Buenos Aires y Río Negro) y en tres universidades privadas: CAECE, Maimónides y Favaloro, todas con sede en la Ciudad de Buenos Aires.

Leandro Andrés Miranda, doctor en Biología, investigador principal del CONICET y actual presidente de la Sociedad Argentina de Biología (SAB), entidad fundada en 1919 por iniciativa del fisiólogo y futuro Premio Nobel Bernardo Houssay, recuerda con un dejo de nostalgia que eligió la carrera por el amor al mar y a los programas de TV de Jacques Cousteau. “En mi época, todos querían ser biólogos marinos, luego ecólogos y más tarde genetistas o biólogos moleculares”, señaló.

Miranda, que cursó su carrera entre 1983 y 1990 en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la UBA, investiga los efectos de contaminantes y estresores sobre la reproducción de peces en el Instituto Tecnológico de Chascomús (INTECH), que depende del CONICET y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). “Una frase que repito a menudo es que no se puede cuidar lo que no se conoce. En este sentido, tanto el debate por la Ley de Glaciares como los streamings del CONICET ayudaron a concientizar sobre el cuidado del medio ambiente, y esos temas incentivan las vocaciones vinculadas con la biología marina o la ecología”.

Coincidió el doctor en Matemáticas Guillermo Durán, decano de la FCEN, quien aseguró que en los últimos cuatrimestres aumentó el número de inscriptos a la carrera de Ciencias Biológicas. “Pensamos que el renovado interés está vinculado a los streamings del CONICET sobre la vida submarina en el mar argentino”, dijo a la Agencia CyTA-Leloir.

Para Leandro A. Miranda, presidente de la Sociedad Argentina de Biología, el debate por la Ley de Glaciares y el streaming del CONICET ayudaron a incentivar vocaciones vinculadas con la biología marina o la ecología.

Las especialidades de la licenciatura en las diferentes facultades que dictan la carrera son muchas y variadas: Bioinformática y Biología Computacional; Biología de Microorganismos; Biología Marina; Biología Molecular; Biología de Patógenos Animales y Vegetales; Biotecnología; Ecología; Fisiología Animal y Neurociencias; Genética y Evolución; Paleobiología y Macroevolución; Sistemática, Morfología y Fisiología de Plantas; Sistemática, Morfología y Fisiología Animal.

En el área de las opciones “bio”, en los últimos años suma cada vez más interesados Biotecnología, y no como orientación o especialidad, sino como carrera en sí misma. “Muchos se inclinan por ella porque piensan que es como una biología aplicada, relacionada con la producción y la industria, y que pueden tener más salida laboral relacionada con la producción y las empresas privadas”, puntualizó Miranda. “En la UNSAM soy profesor de Biotecnología Animal, en la licenciatura en Biotecnología, que ha ido aumentando el número de ingresantes en forma sostenida y pasó de 200 hasta llegar a 500 alumnos el año pasado”, graficó.

Algo similar ha ocurrido en la FCEN de la UBA, que recién este año abrió la primera licenciatura en Biotecnología, con cursada en 4 facultades distintas: la propia FCEN, Farmacia y Bioquímica, Agronomía y Veterinaria. “En las 4 facultades ingresaron 545 estudiantes; 173 en nuestra casa”, indicó Durán.

Miranda afirma que los campos más tradicionales donde se insertan los biólogos están relacionados con la investigación de todas las formas de vida: “Hacemos investigación en el CONICET, en universidades, en el INTA, en instituciones de salud -ejemplificó-. En los últimos años también se han abierto puestos de trabajo en empresas privadas como laboratorios farmacéuticos, de bioinsumos para el agro y consultoras de impacto ambiental. Tanto Biología como Biotecnología son carreras en crecimiento en universidades públicas y privadas del país”.

Para finalizar y a pedido de la Agencia CyTA-Leloir, el presidente de la SAB mencionó a quienes considera tres grandes biólogos de la historia argentina. “Es una pregunta difícil, me baso en mi propia experiencia y en los premios que recibieron. Los tres son contemporáneos: Sandra Díaz, ecóloga, reconocida internacionalmente por el estudio del impacto del cambio ambiental global sobre la biodiversidad vegetal de los ecosistemas; Alberto Kornblihtt, biólogo molecular, genetista, científico y profesor universitario que se destaca mundialmente por sus descubrimientos sobre el splicing alternativo del ARN mensajero; y el ecólogo y epidemiólogo Ricardo Gürtler, un referente internacional en los estudios sobre el control de enfermedades transmitidas por insectos como vectores, como el Chagas”.