Con un plan de estudios compartido entre las facultades de Ciencias Exactas y Naturales, Veterinaria, Agronomía y Farmacia y Bioquímica, los futuros licenciados podrán optar por cuatro orientaciones diferentes, según la sede en la que elijan cursar. Además, podrán obtener un título intermedio de Bachiller Universitario en Biotecnología. La cantidad de inscripciones durante la primera llamada del CBC generó expectativas. Del 2 al 18 de febrero será la segunda.
(Agencia CyTA-Leloir). Este año, la Universidad de Buenos Aires (UBA) suma una nueva carrera a su oferta académica. Es la licenciatura en Biotecnología que, además, cuenta con una característica única, ya que se podrá estudiar en cuatro facultades diferentes: Farmacia y Bioquímica (FFyB), Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN), Agronomía (Fauba) y Ciencias Veterinarias (FVET). Las primeras inscripciones al Ciclo Básico Común (CBC), realizadas en noviembre, dejaron en evidencia el entusiasmo que generó, aunque todavía los números no se hicieron oficiales.
“Creemos que será muy demandada. Biotecnología no existía en la UBA y el interés del que tenemos indicios demuestra que era un nicho para cubrir, una falencia que la universidad no llenaba”, le dijo a la Agencia CyTA-Leloir el doctor en matemática Guillermo Durán, decano de la FCEyN. “Es una licenciatura de 4 años y medio, con 3.300 horas de carga horaria: un año de CBC, tres de ciclo troncal y medio de orientación”, añadió Durán. Y especificó que en este último tramo los alumnos podrán elegir entre cuatro especializaciones, una por cada facultad interviniente. “Algo completamente novedoso”, celebró.
En la FCEyN se podrá cursar la especialización de “Biotecnología y Desarrollo Sostenible”, que ofrecerá una formación integral orientada al diseño y la aplicación de soluciones innovadoras con enfoque en la sostenibilidad tanto en procesos productivos como en estrategias de gestión ambiental; la FFyB brindará la orientación “Biotecnología en Salud Humana”; en la FVET se podrá optar por “Biotecnología en Salud y Producción Animal”; mientras que en la Fauba se dictará “Biotecnología Vegetal”, que aportará preparación específica para el mejoramiento genético de las plantas de interés agronómico con un enfoque en agricultura sustentable.
Para obtener la licenciatura, los estudiantes deberán realizar una “Práctica Profesional Supervisada” de 300 horas asociada a la orientación elegida o bien escribir una tesis de grado. Otra novedad es que, al promediar la carrera, se podrá acceder a un título intermedio de Bachiller Universitario en Biotecnología.
“Los biotecnólogos desarrollan combustibles, diseñan tecnologías de biorremediación (transformación de tóxicos en sustancias menos nocivas), trabajan en nanotecnología y lideran proyectos científicos y productivos que mejoran la vida de las personas y cuidan el ambiente”, especifica la cuenta de Instagram de la FFyB.
Necesidad estratégica
El campo de la biotecnología es uno de los que experimentan mayor expansión en el mundo: la consultora Precedence Research estima que el mercado global se triplicará en los próximos ocho años, pasando de 1,77 billones de dólares anuales en 2025 a unos 5,71 billones de dólares para 2034. Este crecimiento, asegura, ocurrirá de la mano del incremento de las aplicaciones agrícolas, el aumento de las enfermedades crónicas y la fuerte preferencia por los productos biológicos, que permiten tratamientos y fármacos personalizados.
“Hoy, la carrera de Biología tiene una orientación hacia la biotecnología, algo que también ocurre con la carrera de Bioquímica”, reconoció Durán. “Es que el campo de la biotecnología, es decir, el uso tecnológico de procesos biológicos es cada vez más amplio y la utilización de las herramientas que brinda tiene innumerables aplicaciones tanto en salud animal y humana, como en el agro y el medio ambiente”.
Si bien la carrera de Biología con especialización en Biotecnología y la nueva Licenciatura en Biotecnología comparten muchos saberes, la página web de la FCEyN aclara que apuntan a formar distintos perfiles de egresados: “El/la Lic. en Biotecnología estará capacitado/a para planificar, ejecutar y supervisar procesos biotecnológicos en laboratorios, industrias y plantas piloto. Tendrá una sólida formación científica y técnica que le permitirá intervenir en todas las etapas del desarrollo de productos biotecnológicos, garantizando calidad y sustentabilidad. Además, podrá participar en auditorías, asesoramientos, regulaciones y transferencia tecnológica”, detalla.
La inscripción al Ciclo Básico Común (CBC) –cuya primera llamada fue en noviembre de 2025– será desde el 2 hasta el 18 de febrero. Además de las dos asignaturas obligatorias (Introducción al Pensamiento Científico e Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado), los ingresantes a la nueva carrera deberán aprobar Matemática, Biología, Física y Química. Para consultar el plan de estudios se puede hacer click acá.
La primera universidad pública en contar con una carrera de Biotecnología en el país y en América Latina fue la de Rosario (UNR), que lanzó la licenciatura en 1989, en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas. En 1994, Mario Feldman se convirtió en el primer Licenciado en Biotecnología y luego realizó su doctorado en la Fundación Instituto Leloir (FIL), donde se especializó en glicobiología. Hoy Feldman dirige su propio laboratorio en la Universidad de Washington en Saint Louis, Estados Unidos. En ese país también fundó Omniose, una empresa biotecnológica que, por medio de una novedosa plataforma propia, busca desarrollar vacunas innovadoras contra bacterias que representan serias amenazadas para la salud.
En la actualidad, en Argentina se puede estudiar Biotecnología en diversas universidades públicas y privadas, como las universidades nacionales de San Martín (UNSAM), Hurlingham (UNAHUR), Quilmes (UNQ), Moreno (UNM) y Tucumán (UNT), entre otras; y la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y la Universidad Católica Argentina (UCA). Para la UBA era uno de los grandes temas pendientes.
“Es un paso positivo y muy importante que la UBA dicte esta licenciatura y forme biotecnólogos. Es la universidad más grande del país, con una fuerte y larga tradición de investigación en ciencias biológicas”, celebró Alberto Díaz, exdirector de la carrera de Biotecnología de la UNQ. “Espero que la formación esté orientada hacia la producción y la industria”, añadió el también exdirector del Centro de Biotecnología Industrial del INTI, quien enfatizó la necesidad de estimular el vínculo “con los muy importantes centros de investigación que hay en la Ciudad de Buenos Aires, como la ANLIS, la Fundación Instituto Leloir, ciertos hospitales y también con las PYMES”.