La endometriosis afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva. A través de un modelo en ratones, investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo (Mendoza) y del CONICET observaron cómo la enfermedad altera el metabolismo del ovocito y mecanismos celulares esenciales para la fecundación. Se está evaluando la detección precoz de este proceso en pacientes y el uso de estrategias para mejorar las chances de lograr el embarazo.
(Agencia CyTA-Leloir).- Además de causar dolores intensos, la endometriosis impacta en la fertilidad de las mujeres. Si bien ya se conocía que esta enfermedad puede alterar la calidad de los ovocitos u óvulos, científicos de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) y del CONICET identificaron mecanismos celulares específicos mediante los cuales la enfermedad afecta funciones necesarias para la reproducción.
“Nuestro hallazgo principal es que el ovocito que estuvo expuesto a un ambiente inflamatorio producido por la endometriosis presenta alteraciones en su corteza celular y en vesículas especializadas llamadas gránulos corticales, que no pueden liberar adecuadamente su contenido. Estas alteraciones comprometen procesos esenciales para que la fecundación ocurra de manera eficiente”, explicó a la Agencia CyTA-Leloir la doctora en Bioquímica Marcela Michaut, especialista en biotecnología reproductiva y líder del estudio publicado en la revista Reproductive Biology and Endocrinology.
Michaut y sus colegas del Laboratorio de Biología Reproductiva y Molecular del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM) trabajaron con un modelo de ratones al que indujeron quirúrgicamente la endometriosis. A diferencia de los animales control, las hembras con esta patología presentaron alteraciones en los ovocitos a nivel citoplasmático (la porción de la célula que rodea el núcleo). Esta metodología permitió analizar el efecto específico de la enfermedad bajo condiciones experimentales controladas. “Inferimos que en el ser humano podrían producirse alteraciones similares”, aclaró la bioquímica, quien espera poder confirmarlo en el futuro mediante estudios con ovocitos de mujeres con endometriosis.
Diversos ensayos clínicos de donación de ovocitos mostraron que su calidad desempeña un papel clave en la infertilidad asociada a esa enfermedad: en general, las mujeres con endometriosis que reciben ovocitos de donantes sanas presentan resultados reproductivos similares o sólo levemente inferiores a los observados en aquellas sin la patología. En cambio, cuando los ovocitos provienen de donantes con endometriosis, las tasas de embarazo y nacidos vivos tienden a ser menores, lo que respalda la idea de que la enfermedad puede afectar la competencia reproductiva del ovocito.

Marcela Michaut (sentada) junto a Omar Klinsky (der.), primer autor del trabajo, y otros integrantes de su laboratorio.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 190 millones de mujeres en edad reproductiva (lo que equivale al 10 por ciento de esta población) tiene endometriosis. La enfermedad se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero, generalmente en la cavidad pélvica, aunque también puede encontrarse en ovarios, intestinos y, en casos poco frecuentes, en otros órganos. “Provoca un estado inflamatorio en la cavidad peritoneal, donde se encuentran los ovarios, generando un ambiente poco favorable para el desarrollo del ovocito y afecta directamente su calidad”, describió Michaut.
Para el diagnóstico de la endometriosis se suele recurrir a una cirugía laparoscópica que permite observar las lesiones asociadas, aunque desde marzo pasado las guías del Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología (ACOG) habilitan basarse solo en los síntomas y la exploración física. “Uno de los síntomas más característicos es el dolor. El tema es que con frecuencia se lo normaliza porque muchas personas consideran que las menstruaciones dolorosas son algo habitual”, describió la investigadora. Sin embargo, en los casos más severos el dolor puede volverse persistente e incluso incapacitante.
Por este motivo, el diagnóstico suele retrasarse durante años y, en muchos casos, la enfermedad se detecta recién cuando aparecen dificultades para lograr un embarazo. En este contexto, los nuevos hallazgos aportan información relevante sobre los mecanismos celulares afectados. Y podrían contribuir a optimizar la evaluación de la calidad ovocitaria en pacientes con endometriosis y a desarrollar nuevas herramientas para mejorar los tratamientos de reproducción asistida.
“Estamos investigando cómo la endometriosis altera la calidad de los ovocitos para poder detectar tempranamente estas alteraciones y evaluar estrategias para mejorar su calidad mediante el uso de sustancias antioxidantes durante los procedimientos de fertilización asistida”, adelantó Michaut.
El estudio también mostró que la enfermedad altera la función de los gránulos corticales, estructuras que participan en eventos esenciales durante la fecundación y forman parte de un conjunto más amplio de mecanismos que determinan la competencia reproductiva del ovocito.
Responder a interrogantes sobre el origen de la vida y comprender cómo dos células contienen toda la información necesaria para dar origen a un nuevo organismo son algunas de las motivaciones que impulsan a Michaut y sus colegas a continuar investigando. Pero además tienen un ojo atento a las implicancias prácticas: mantienen una estrecha colaboración con clínicas de fertilidad de Mendoza para compartir avances y analizar si los mecanismos observados en el modelo experimental también están presentes en humanos.
Junto con Michaut, firmaron el estudio Omar Klinsky (primer autor), Paula Wetten, Julio Romani y Emilia Abraham.