Ante la evolución de la gripe A H1N1, especialistas de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica enfatizan la necesidad de que los pediatras unifiquen sus criterios para evaluar y tratar a los niños y adolescentes. En Buenos Aires se registra un descenso en el número de casos en niños en la consulta ambulatoria por síntomas gripales, sin embargo hay una alta ocupación de los servicios de cuidados intensivos. Esta tendencia no sería similar en otras zonas del país.

(17/07/09 – Agencia CyTA-Instituto Leloir).- En las últimas dos semanas el número de consultas ambulatorias por síntomas gripales ha disminuido en el sector de pediatría de cuatro hospitales públicos de la ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires por lo que el pico de contagio estaría disminuyendo en esta zona del país, señaló un panel de infectólogos pediatras que participaron en la conferencia de prensa que organizó la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) dentro del marco del Simposio “Gripe A H1N1, lo que el pediatra tiene que saber” que tuvo lugar en la Academia Nacional de Medicina, en la Ciudad de Buenos Aires.

“En estas últimas semanas, en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, se ha registrado un amesetamiento de los casos que consultan por síntomas gripales. Pasamos de alrededor de 600 consultas por día a 300”, indicó el doctor Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina de Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y presidente de SADIP.

El amesetamiento se debería a diversas causas tales como el cierre de las escuelas. “No hay que olvidar que el escolar es el gran transmisor del virus. Asimismo podría considerarse que históricamente las epidemias de gripe duran de 4 a 8 semanas, en ocasiones 12, y en este sentido podría pensarse que este virus se comportará en forma similar. También hay que tener en cuenta que hay un aumento de la toma de conciencia de la comunidad, entre otras razones”, destacó López.

Una tendencia similar en sus respectivas áreas fue observada por los doctores Hugo Paganini, médico principal del Servicio de Infectología del Hospital Garrahan, Silvia González Ayala, jefa de Infectología del Hospital Sor Ludovica de La Plata y Aurelia Fallo, jefa de Infectología Unidad 10 del Hospital Ricardo Gutiérrez, que también son integrantes de SADIP.

Sin embargo, pese a la disminución del número de consultas ambulatorias, se registra una alta ocupación de los servicios de cuidados intensivos en esos hospitales. La doctora González Ayala señaló que en el Hospital Sor María Ludovica de La Plata, se internan por día entre el 10 y el 20 por ciento de los niños con síntomas gripales que son atendidos en el servicio. “Esta cifra nos preocupa debido a que, en su mayoría, se trata de niños que han estado en su casa con fiebre durante tres o cuatro días. De este modo observamos que el mensaje de quedarse en casa fue malinterpretado o no ha quedado del todo claro. La indicación no es la adecuada porque hay que consultar al pediatra para decidir qué tipo de tratamiento se debe seguir”, destacó.

“El descenso en el número de casos en niños en la consulta ambulatoria se debe a la evolución propia de la pandemia. Debe recordarse que los primeros afectados fueron los niños y habitualmente luego de ellos siguen los adultos como está ocurriendo. La actividad en las áreas de cuidado intensivo se debe a que tenemos infecciones respiratorias por los virus que por lo general circulan en esta época del año”, explicó Paganini.

Con respecto a los avances en los tratamientos de los niños, López destacó la decisión del Ministerio de Salud de la Nación que compró la forma farmacéutica del jarabe del antiviral oseltamivir para uso pediátrico “Antes de contar con estos jarabes, debíamos preparar cápsulas de distintos miligramos para pacientes pediátricos dado que las dosis para adultos es excesiva”, resaltó López.

Por otra parte el presidente de SADIP recalcó que lo que sucede en los servicios de pediatría en la ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires no coincide con otras regiones del país. “Por ejemplo, en Santa Fe y Rosario hay un aumento notable de casos. Esta disparidad de áreas también se observó en México. En sus inicios, la epidemia se extendió en Distrito Federal y en Veracruz, pero no en las zonas costeras”, señaló López.

Unificación de criterios

Los especialistas de SADIP coincidieron en la necesidad de que los pediatras unifiquen sus criterios para evaluar y tratar a los niños y adolescentes.

La unificación de criterios se refiere básicamente a los pacientes menores de dos años con bronquiolitis. “Sin embargo la SADIP y el Hospital de Niños ‘Ricardo Guiterrez’ establecieron que ‘todo paciente con cuadro de bronquiolitis que presente fiebre mayor de 38º C y una evolución menor a 48 horas debe recibir oseltamivir y seguimiento estrecho. Esta pauta se elevó al Ministerio de Salud de Nación y de la Ciudad de Buenos Aires. Las demás pautas están consensuadas”, enfatizó López.

Grupos de riesgo

“En nuestro hospital han fallecido 5 niños con diagnóstico de influenza A y de ellos tres tenían enfermedad de base, eran enfermos neurológicos graves. Los otros dos niños no tenían los factores de riesgo tradicionales como enfermedad cardíaca, pulmonar, hepática o renal crónica, diabetes, cualquier tipo de inmunocompromiso como es el caso de las personas que viven con VIH/SIDA, los transplantados, los que tienen cáncer, los que están en tratamiento crónico con corticoides o aspirina, o de edad menor a 2 años”, puntualizó la doctora González Ayala.

“En mi servicio sucedió algo similar. Los niños con enfermedades neurológicas constituyeron el grupo que más falleció a causa de la gripe A H1N1. En este sentido, desde SADIP sugerimos al Ministerio de Salud que incluyera en la lista de grupos de riesgo a pacientes infantiles con ese tipo de patologías, así como también obesidad mórbida y enfermedades neuromusculares”, enfatizó López. Y agregó: “la tasa de mortalidad en chicos internados en nuestro hospital con diagnóstico de Gripe A H1N1 confirmado es del 5 por ciento, un porcentaje similar al de la gripe estacional”.

Según Paganini, si bien la mayor parte de los niños que han fallecido tenían factores de riesgo, “hay una proporción de niños sanos que sin factor de riesgo han tenido complicaciones de salud por el virus de la gripe A H1N1”.

No hay que bajar los brazos

Además del hecho de que se han registrado casos de gripe A H1N1 en algunos países del hemisferio Norte durante verano, expertos de esos países también están preocupados de que la gripe A H1N1 golpee con fuerza a partir de noviembre de 2009 en la temporada otoño invierno. “Así como la Argentina recibía información de lo que ocurría con la gripe A H1N1 en el inicio de la primavera pasada del hemisferio Norte, expertos de esas latitudes están visitando el país y analizando con atención lo que sucede acá a fin de tener más herramientas para defenderse en el futuro porque aquí se presenta en plena temporada de enfermedades febriles respiratorias agudas entre las cuales está la gripe”, resaltó la doctora Silvia González Ayala. Y agregó:”En la actualidad no es posible hacer comparaciones de la pandemia de la gripe A H1N1 actual con la pandemia de la gripe registrada en 1918-1919. En esa época, no se conocía el virus de esa gripe, no había antibióticos, ni antivirales, ni cuidados intensivos, ni respiradores. La coincidencia es la época de inicio (primavera) y las muertes en adultos jóvenes.”

“Hemos aprendido día a día cosas nuevas y seguimos haciéndolo a fin de poder contener, lo mejor posible, el avance del virus de la gripe A H1N1”, aseguró Paganini.

López describió a la gripe A H1N1 como una pandemia muy dinámica la cuál por ser novedosa es de difícil predicción. “No podemos hacer futurismo con respecto a la evolución de este virus respiratorio. Por eso debemos ser cautos ante el riesgo de una segunda ola de ese tipo de gripe y no bajar los brazos”, subrayó. Y agregó: “Si hay algo que estamos aprendiendo de esta pandemia es que el tratamiento precoz es clave para evitar las complicaciones, por eso el oseltamivir y el zanamivir en forma manejable para chicos debe darse tempranamente dentro de las 48 horas de aparecidos los primeros síntomas gripales.“

RECUADRO LA GRIPE A H1N1 Y EL ROL DE LOS MEDIOS

“Algunos medios hicieron demasiado enfoque en noticias sensacionalistas tales como notificar permanentemente el número de muertos por la enfermedad. El papel de la prensa debe ser clave en esta situación, particularmente haciendo hincapié en tareas de prevención de la infección\”.

\”Podría afirmar que el papel de los medios de comunicación en la pandemia ha sido bueno en muchos casos, aunque heterogéneo. El valor más importante fue el de comunicar a la población medidas de prevención e información clara sobre la enfermedad.

Hugo Paganini, médico principal del Servicio de Infectología del Hospital Garrahan.