Desde el punto de vista evolutivo, el oso polar se separó del oso pardo 150 mil años atrás, reveló un estudio que consistió en el análisis de ADN extraído de fósiles hallados en un archipiélago situado en el océano Glaciar Ártico.

(03/03/10 – Agencia CyTA-Instituto Leloir)-. Las temperaturas en el archipiélago de Svalbard, situado en el océano Glaciar Ártico, son muy bajas y el ambiente es muy seco. Estas condiciones son tan propicias que en una de sus islas se instaló un “Banco Internacional de Semillas de Svalbard”, impulsado por el gobierno noruego, el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos y el Banco Genético Nórdico, entre otras instituciones. Su finalidad es proteger semillas de cultivos alimentarios que puedan verse amenazados por catástrofes naturales o por actividades humanas, entre otros factores.

Pero además de ser un lugar propicio para conservar semillas, también lo ha sido para preservar fósiles durante miles de años. En 2004, en ese mismo archipiélago fueron hallados la mandíbula y un diente canino fosilizados de un ancestro del oso polar. De acuerdo con el análisis del ADN contenido en esos restos bien preservados, desde el punto de vista evolutivo, el oso polar se separó del oso pardo 150 mil años atrás y evoluciono rápidamente durante el pleistoceno tardío. Los resultados de este estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Buffalo, la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos) y de la de Oslo (Noruega),  fueron publicados en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences.

Para alcanzar dichos resultados, los investigadores Charlotte Lindqvist, Stephan C. Schuster y un equipo de colegas debieron no sólo analizar el ADN de los fósiles sino también el ADN extraído de muestras de tejido de osos polares y osos pardos que viven en la actualidad, y de ese modo realizaron comparaciones. Asimismo utilizaron programas de bioinformática para analizar la gran cantidad de datos y trazar así un análisis filogenético.

De acuerdo con Schuster el ADN secuenciado en este trabajo duplica en edad y quizás hasta supera en edad al más antiguo de los genomas de mamut que hasta ahora se han recuperado.

Este trabajo permite conocer mejor el origen y la historia de los osos polares, pero ¿qué se puede decir sobre su futuro? Si el calentamiento global sigue mostrando la misma tendencia y si el habitat de esos animales sigue siendo destruido, “esa especie va a estar en serios problemas”, afirma Lindqvist.

 oso polar

 

 

 

 

 

El oso polar está amenazado por el cambio climático.

Créditos: Ø. Wiig/University of Oslo’s Natural History Museum

FOSILES OSO POLAR

 

 

 

 

 

El frío y el ambiente seco preservó muy bien la mandíbula fosilizada del ancestro del oso polar así como también el ADN que contenía.

Créditos: Ø. Wiig/University of Oslo’s Natural History Museum